Sí me gustaría poder hacer algo en este blog y en los podcasts de Relatoras de Futuros. A veces una intuye que puede ayudar en algunas cosas, la cuestión es dónde encajan sus piezas.

Pues, si bien me parece positivo que se aporten las vivencias y experiencias propias, me gustaría darle un giro a la mera intención de compartir hechos y sentires que supusieron un trauma y a veces emergen de alguna forma inesperada. Quien escucha, podría no sentirse tan aislado ni culpable de su trama personal y eso es un apoyo al otro lado de las ondas de un altísimo valor.

Para eso estamos, ¿no? Objetivar o desdramatizar sería injusto, pero quisiera aportar una perspectiva diferente. Tratar de mostrar al oyente la capacidad de autoanálisis, una visión de la situación suficientemente subjetiva, más desde la responsabilidad que ahora tenemos de gestionar esas emociones y alumbrar el camino del ahora, del presente.

Seguramente todas tenemos vidas casi paralelas; tenemos una andadura que nos dejó una huella profunda y quizás insondable. Todas únicas e incomparables. Pero también hemos aprendido la aceptación de un pasado inmutable cuyas cicatrices estamos sanando día a día. Somos las supervivientes de la nocturnidad y el desvelo, las valientes del camino de baldosas desgastadas que fueron desde la cama al sofá durante meses y las disciplinadas del ansiado encuentro con nuestros confidentes, las fieles a un pastillero de colores y las que llevaron la culpa, el miedo, la hiper exigencia o la vergüenza a cuestas por demasiado tiempo. Las sonámbulas que han ido durmiendo cada vez más en paz con nuestros propios sueños y queremos dar testimonio de que todo pasa y quedamos nosotras respirando con pausas y sin prisas.

No me gustaría contar una historia delirante y lamerme las heridas ante nadie. Me gusta respetar esa intimidad tan mía y tan de ellas.

Me gusta el cuentagotas de la amistad a fuego lento, la que merece la pena, o mejor dicho, merece la alegría. Dejar caer de vez en cuando una “anécdota” gris y sacarle hilos, deshacerla lo justo para quitarle el nudo a su garganta y que su voz suene más alta y clara y además resuene las campanillas de su risa como solemos hacer las féminas desinhibidas libres de ser a sus anchas. Me encantaría que contaran sus progresos, los más “trochos” si cabe, las pequeñas metas alcanzables que me llevan a pesar muchas veces en “el lado bueno de las cosas”.

Que no me preocupe el futuro no sé si es preocupante, pero gracias a eso, en mi caso, dormí muchas noches de mi infancia truncada guardando mi gran secreto a la fuerza de estar rodeada de mucha gente, pero sola. Una constante en mi vida de la que aún algo tendré que aprender.
Gracias a vosotras.

 

Yolanda del Toro

Yolanda del Toro

  • Mujer con experiencia propia en salud mental
  • Voluntaria y miembro Vocal de la Junta Directiva de FEAFES HUELVA
  • Miembro del Comité Pro Salud Mental Andalucía
  • Representante titular en CERMI Mujer Salud Mental Andalucía
  • Representante suplente en Red de Mujeres Salud Mental Andalucía
  • Representante suplente Red Estatal de Mujeres de SALUD MENTAL ESPAÑA